El papa Francisco recibió en audiencia privada a la reina de Inglaterra Isabel II, cabeza de la Iglesia anglicana y cuya última visita a la Santa Sede fue en 2000 para reunirse con Juan Pablo II.
En esta ocasión, el pontífice tuvo que esperar cerca de 15 minutos a la soberana y su marido, el duque de Edimburgo, que llegaron con retraso al Vaticano en torno a las 12.45 hora local.
La audiencia no se produjo en el apartamento papal, como de costumbre en las reuniones con autoridades y jefes de Estado, sino que se celebró en una de las salas anexas del Aula Pablo VI del Vaticano.









