Los meses de octubre y noviembre son considerados temporadas importantes para el funcionamiento del Canal de Panamá, ya que para esta época --con el incremento de las lluvias-- los embalses tienden a permanecer en sus niveles máximos de operación.
Aunque es favorecido para la cuenca hidrográfica, pudiese poner en peligro a las comunidades cercanas a las riberas, en caso tal se registre un sobrepaso en los índices de la curva guía.
Para esto la Autoridad del Canal de Panamá ACP maneja una serie de protocolos para preservar la seguridad y operación de la ruta acuática.





