Arranque de la Hexagonal final de la Concacaf, en camino a la Copa Mundial de Fútbol Brasil 2014.
El estadio Rommel Fernández registraba aquel 6 de febrero de 2013 un lleno espectacular, con más de 25 mil almas vestidas de rojo, decididas a darles su máximo aliento a Panamá, que iniciaba su sueño mundialista ante el siempre peligroso Costa Rica.
La noche pintaba mágica. Había fe en la tropa panameña que dirigía el técnico nacional Julio César Dely Valdés que, desde el principio, no defraudó.





