La población carcelaria en Panamá es una de las mayores en la región, con 17 mil 300 privados de libertad, lo que equivale a 400 por cada 100 mil habitantes, una de las tasas más altas del continente, siguiendo en la región latinoamericana a El Salvador y Cuba.
Razón por la cual las enfermedades, muertes y la superpoblación penitenciaria que se registra en las cárceles panameñas se ha convertido en una gran preocupación para la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá CCIAP.





