La televisión panameña está en el ojo de la tormenta, la Iglesia ha pegado el grito al cielo y las redes sociales se han convertido en la Santa Inquisición, condenando cualquier acto que riña con la integridad, los valores y las buenas costumbres. ¿Que si las televisoras han sentido la presión? Por supuesto, tanto así que con el estreno de varios programas han tenido que cambiar las reglas, ponerle ropa a las concursantes y autocensurarse para no provocar más a las más que reclaman por programas más familiares.
En el ojo de la tormenta
-
Redacción web
- @diaadiapa





