Una sonrisa gigantesca le ha regalado la vida y el destino a Roderick Miller en este 2016. El zaguero panameño se ha revalorizado, y en gran parte, se debe a sus destacadas actuaciones con la Selección Mayor de Fútbol de Panamá. En cinco meses podría coronar lo que hasta ahora ha sido un año extraordinario jugando el prestigioso Mundial de Clubes, con la mira en una hipotética final ante el Real Madrid.
Tras un 2015 en el que solamente disputó un partido con la Roja un amistoso en contra de México, Miller no se perdió luego ningún encuentro con el combinado nacional en este año.





