Además, la actriz debía acudir a sesiones de terapia psicológica, pero las tomó telefónicamente.
La jueza Stephanie Sautner interrogó a Lohan por no haber cumplido con los requisitos de servicio comunitario que le había exigido como parte de su sentencia por haber robado la joyería y, según sus palabras, le dio a la actriz una buena y otra mala noticia.





