Sentado junto a una de las piscinas de su querido centro acuático de Meadowbrook, Michael Phelps observaba pensativo las aguas que alguna vez le inspiraron miedo.
Esto soy yo. Aquí me siento como en casa, comentó.
Es aquí donde Phelps intentará añadir más gloria olímpica a su carrera en los Juegos de Río de Janeiro en el 2016.





