Ellos han traspasado las paredes de sus aulas para apoyar 100% a sus pupilos, con el único objetivo de que amen la oratoria y así puedan alcanzar la meta por la que han trabajado largas jornadas.
Sin su guía, apoyo e instrucción, sus asesorados no hubieran podido desarrollar sus técnicas y cualidades que los convirtieron en buenos oradores.





