La veracidad es el principio básico en todo buen periodista.
Ejercer la profesión con ética y profesionalismo.
Diferenciar los géneros informativos y de opinión; el primero exige objetividad e imparcialidad, el segundo permite nuestra opinión.
Ser claro, conciso y preciso.
No hacer preguntas con respuestas obvias, ejemplo: Preguntarle a una persona que está en el sepelio de un ser querido, ¿cómo se siente?
No poner palabras en boca del entrevistado.
Ir a una entrevista con referencias del entrevistado y el tema.





