Michael Phelps, la sensación hoy de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016, es el vivo retrato de cómo sería un superhumano en el planeta Tierra.
Los números así lo demuestran, luego de que el pasado martes el norteamericano sumara en Brasil dos medallas de oro más para su historial olímpico. Las bañadas del metal más codiciado en estos Juegos las consiguió en los 200 metros mariposa y en la final del relevo 4x200 libres, que lo dejan con 21 medallas de oro, dos de plata y dos de bronce, para totalizar 25.





