Leopoldo Luque, el neurocirujano que trató a Diego Maradona las semanas previas a su muerte el pasado noviembre, declaró este lunes ante la Justicia imputado por un presunto "homicidio simple con dolo eventual".
Luque, señalado por familiares de Maradona como su médico de cabecera, fue el séptimo y último imputado que declaró ante la Justicia en la causa de la muerte del astro del fútbol.





