Inglaterra se estrelló contra un muro llamado Ghana. La selección de Thomas Tuchel fue incapaz de pasar este martes del empate sin goles en Boston (Estados Unidos) en un partido espeso que vuelve a sembrar dudas sobre la fiabilidad de los ingleses en las grandes citas.
Para Ghana, fue un resultado excelente, que le permite mantenerse junto a Inglaterra al frente del Grupo L con cuatro puntos. Ninguna de las dos selecciones pudo certificar su pase a los dieciseisavos de final, pero están muy cerca de hacerlo.
Con el 0-0, Harry Kane se descuelga de la pelea por la Bota de Oro del Mundial, incapaz de seguirle el ritmo a Lionel Messi, Kylian Mbappé y Erling Haaland.
Posesión y nada más
Inglaterra monopolizó el balón desde el inicio y empujó a Ghana hacia su propio campo, pero ese dominio, mientras duró, le resultó del todo estéril.
El equipo de Carlos Queiroz, con Iñaki Williams de titular, muy disciplinado en defensa, cerró bien los espacios y aisló a Harry Kane, prácticamente inédito durante el partido.
Ese guión duró hasta que un aparatoso choque entre Reece James y Jordan Ayew obligó a parar el juego para atender al delantero ghanés, que volvió al campo con la cabeza vendada.
Un parón que ocurrió justo antes de la pausa de hidratación, lo que acabó generando una larga interrupción que cortó el ritmo a Inglaterra.
Ghana empezó a pisar campo contrario, pero los ingleses no les dejaron jugar, con faltas tácticas que evitaron que la selección africana pudiese enlazar jugadas de peligro.
En el largo tiempo de descuento, Kane recibió un balón dentro del área con bastante peligro, pero se le echaron encima tres ghaneses impidiendo el disparo. Una metáfora de lo que había sido el primer tiempo.
Ni Jordan Pickford ni Benjamin Asare tuvieron trabajo en esos 45 primeros minutos, sin un solo remate a meta de ninguno de los equipos.
Ghana arranca un punto
El segundo tiempo trajo la apertura de espacios en ambos lados de la cancha. En el minuto 50, Marvin Senaya le ganó la espalda a la defensa inglesa en una posición inmejorable, pero Djed Spence, más rápido, le terminó impidiendo el disparo.
Y en el 57, Anthony Gordon puso a prueba a Asare por primera vez en el partido, en la culminación de una doble ocasión para Inglaterra que despertó al cuadro europeo.
Kane tuvo otra minutos después, un disparo raso desde fuera del área que también tapó Asare. La balanza empezaba a decantarse para Inglaterra, pero la pausa de hidratación del segundo tiempo, muy abucheada por la tradicionalista afición inglesa, volvió a romper el ritmo a los 'Tres Leones'.
Ghana puso el miedo en el cuerpo a los ingleses en un contragolpe de Prince Adu, pero llegó al área algo apurado y Ezri Konsa se le anticipó arruinando lo que parecía una oportunidad de oro.
Cuando ya se aproximaba el final del partido, Inglaterra tuvo un arrebato con una triple ocasión. Bukayo Saka pegó un zurdazo desde fuera del área que salvó el guardameta ghanés, en esa misma jugada Nico O'Reilly remató un centro al travesaño y el rebote le cayó a Kane, que mandó a las nubes un remate a bocajarro.
Apretó Inglaterra en los minutos finales, pero no logró derrumbar el muro que Ghana había alzado en el Gilette Stadium, el hogar de los New England Patriots de la NFL.
Ficha técnica:
0. Inglaterra: Jordan Pickford; Djed Spence (Nico O'Reilly, m.65), Marc Guéhi, Ezri Konsa, Reece James; Declan Rice, Elliot Anderson (Eberechi Eze, m.74), Jude Bellingham (Morgan Rogers, m.74); Anthony Gordon (Bukayo Saka, m.65), Noni Madueke (Marcus Rashford, m.83) y Harry Kane.
Seleccionador: Thomas Tuchel.
0. Ghana: Benjamin Asare; Marvin Senaya (Kojo Peprah Oppong, m.87), Jerome Opoku, Jonas Adjetey, Gideon Mensah; Caleb Yirenkyi, Thomas Partey, Kwasi Sibo; Iñaki Williams (Abdul Fatawy, m.65), Antoine Semenyo y Jordan Ayew (Prince Adu, m.60; Baba Rahman, m.90+5).
Goles: Sin goles.
Árbitro: Saíd Martínez (Honduras). Amonestó al inglés Declan Rice y al ghanés Iñaki Williams.
Incidencias: Partido de la segunda jornada del Grupo L del Mundial 2026 disputado en el estadio Gillette Stadium de Foxborough, en las afueras de Boston (Estados Unidos), ante 63.983 espectadores.









