El Bayern Múnich alemán ridiculizó a un Barcelona indefenso con un 2-8 inapelable que volvió a hacer presentes los fantasmas europeos del conjunto azulgrana de las últimas temporadas.
En la primera parte el Bayern fue una apisonadora para el Barcelona y en el minuto 31 ya vencía por un contundente 1-4 Müller por partida doble, Perisic y Gnabry a causa de su implacable efectividad ante la portería rival.
Había recortado el conjutno culé con un autogol de David Alaba.
La esperanza regresó en el minuto 56, cuando un recorte de Suárez ante Boateng lo dejó solo dentro del área para fusilar a Neuer y recortar distancias 4-2.
Pero en el 63, Alphonso Davies se inventó una jugada extraordinaria por la banda izquierda que dejó retratado a Semedo y cedió la pelota a Kimmich para que tan solo la tuviese que empujar para hacer el quinto. En el 82, Lewandovski puso el sexto con un remate de cabeza y Coutinho, cedido por el Barca al Bayern, culminó la goleada con el séptimo y el octavo en el 86 y el 89, respectivamente.
"Hemos tocado fondo. Si me tengo que ir para que venga sangre nueva, me voy. En Europa no competimos y en la Liga ya no nos da. No se puede enmascarar más", dijo Gerard Piqué, defensa del Barcelona.
"Vergüenza, no puedo decir otra cosa. No es la primera ni la segunda vez. El club necesita cambios de todo tipo", sentenció.
Es una derrota muy dolorosa, son demasiados goles. El equipo se ha visto desbordado por la contundencia del Bayern.
El Bayern Múnich se medirá al ganador del partido que sostendrán hoy Manchester City y Lyon.
'Hemos tocado fondo... vergüenza'.
23
de agosto es la final de la Champions.









