@26mariang
El tiempo calma el dolor, pero no borra los recuerdos. Cada vez que el calendario llega a la fecha del 6 de mayo, reviven los recuerdos en Rolando Rojo, quien acompañó al fallecido jugador istmeño Rommel Fernández en su agonía, en sus últimos minutos de vida.
Ayer en el cementerio Manuel Amador Guerrero, en la conmemoración de los 22 años de muerte de uno de los mejores futbolistas de Panamá, Rojo habló sobre aquel trágico accidente automovilístico, ocurrido en España el 6 de mayo de 1993, en el que iba como acompañante de El Panzer.
Rojo, quien sobrevivió milagrosamente al accidente, detalló el último suspiro de su primo hermano, que se aferraba a la vida, pero que terminó falleciendo entre sus brazos.
La última palabra que me dijo fue que lo ayudara, expresó Rojo con mirada perdida en sus recuerdos.
Yo le dije a Rommel: te voy a ayudar, nosotros vamos a salir de esto, sé fuerte, porque vamos a salir... pero murió en mis brazos y no pude hacer nada, no pude levantarlo, estaba atrapado, expresó.
En aquel viaje por la carretera de Tinajero, España, Rojo recuerda que todo era alegría. Rommel comentaba el interés de otros equipos por ficharlo (jugaba en el Albacete), mientras al fondo se escuchaba una de sus canciones favoritas.
Íbamos riéndonos en el carro, me dijo que estaba contento porque el Osasuna y el Real Madrid estaban interesados en él, al igual que en Inglaterra. Veníamos de comer de un pueblo que se llama Tinajero, íbamos cantando la canción De Todas Maneras Rosa, de Ismael Rivera, era su canción preferida y cuando íbamos a tomar la curva me le quedé mirando a Rommel y en ese momento un pegote hizo que el carro se saliera de la carretera, comentó.
Tras este traumático episodio, Rojo quedó atrapado en la mirada agonizante de Rommel, en su trágica despedida, que lo atormentó por varios meses.
No pude dormir en cuatro meses, incluso hasta el sol de hoy no me atrevo a que una persona vaya al lado mío en un carro, porque me da mucho miedo, prefiero ir solo, aseveró.









