La presidenta Cristina Kirchner, que recibió a la selección argentina a su llegada a Buenos Aires en el predio de Ezeiza, con bromas a los futbolistas en un ambiente distendido donde ejerció como maestra de ceremonias entre jugadores tímidos.
Sergio 'Chiquito' Romero, Ezequiel 'Pocho' Lavezzi, Gonzalo Higuaín y Ángel Di María fueron los objetivos de las bromas de la presidenta, a la que se vio contenta y "orgullosa" de la selección en el Mundial de Brasil-2014, donde la Albiceleste acabó subcampeona tras caer en la final 1-0 ante Alemania.
Lavezzi, uno de los favoritos del público femenino, le dijeron: "'Pocho', vení, que dicen que sos el 'sex symbol' de la selección", lanzó Kirchner ante el visible enojo del atacante, reticente a hablar en un primer momento.
"Es muy lindo que te reconozcan lo que haces. Nos hubiera encantado traer la Copa pero no se pudo. Esperamos haber dejado valores", dijo de forma escueta y serio el delantero del París Saint-Germain.
El director técnico de Argentina, Alejandro Sabella se quiso vengar de Lavezzi queriendo también tirarle agua en la cara.









