- Ya había sido protagonista al anotarle dos de cabeza al Bayern Munich.
Sergio Ramos dijo que tenía una cuenta pendiente con la Liga de Campeones. Y, desde luego, la ha saldado con creces. Dos goles en semifinales y uno decisivo en la final del ayer contra el Atlético de Madrid convirtieron al defensa central en el goleador inesperado del Madrid para levantar su décima Copa de Europa.
Cuando el partido moría en el descuento y el Atlético casi gritaba campeón, Ramos dirigió un certero cabezazo al fondo de la red para empatar 1-1 y llevar el partido a la prórroga, donde el Madrid mató la final por un contundente 4-1.
Es mi gol más importante, dijo Ramos, campeón del mundo con la selección española pero que jamás había levantado la Copa de Europa. Es increíble la satisfacción que le damos a la afición luchando hasta el final.
Es inexplicable lo que se siente. Pasa tan rápido que no te enteras. Hemos hecho historia ante un grandísimo rival, añadió.
Ramos ya fue protagonista en las semifinales contra el Bayern Munich, donde anotó dos goles de cabeza en la contundente victoria del Madrid por 4-0.
El español llega al Mundial en buena forma.









