La jornada de pretemporada de las Grandes Ligas generó el dramatismo de otro pelotazo brutal que recibió el relevista de los Azulejos, T.J. House, que le obligó a tener que ser retirado del campo en camilla.
La acción se dio en la recta final del partido que los Azulejos disputaban ante los Tigres de Detroit 6-2, y House, fue golpeado en la cabeza por una pelota bateada de línea.
El "pitcher" fue alcanzado en la nuca por una pelota que salió del bate de John Hicks. House cayó de bruces y permaneció tendido en el montículo unos 20 minutos, mientras se le daban los primeros auxilios.
El lanzador alcanzó a levantar un pulgar, para indicar al público que se encontraba consciente, mientras se le subía a la ambulancia.
House estaba consciente y hablaba antes de que la ambulancia partiera, según informó el equipo.









