Diversos sectores del distrito de Antón, en la provincia de Coclé, salieron ayer a las calles para pedir por la paz y el reforzamiento de la seguridad en esta región del país.
La marcha convocada por la Iglesia católica recorrió varias calles del distrito luego de celebrada una misa en la basílica menor San Juan Bautista.
"Antón quiere paz" y "Unidos por la paz" eran los mensajes que resaltaban en los carteles que portaban los participantes en la marcha.
Los antoneros participantes en la marcha lamentaron la violencia en la que se ha sumido el pueblo en los últimos meses, aunque también admiten que no es un problema exclusivo de las autoridades.
Yerim Mendoza, residente en el corregimiento de Antón cabecera, dijo que Antón es un pueblo de tradición y de mucha gente buena. Añadiendo que se debe poner un alto a la violencia para evitar que más familias sufran por la pérdida de uno de sus miembros.
El padre Saul Gaona, párroco de la basílica menor San Juan Bautista, hizo un llamado a los padres de familia a que estén más atentos a sus hijos, además de no dejar en manos de la tecnología la educación de los niños.
Recordó además a los padres la urgencia de retomar los valores familiares y el respeto, dos elementos que en el pasado eran el norte en la crianza de los hijos.
Por su parte, el alcalde de Antón, Eric Domínguez, enfatizó que todos los antoneros quieren la paz, la cual es una responsabilidad no solo del Gobierno, sino de toda la sociedad.
Es doloroso, dijo el alcalde Domínguez, tener que interrumpir la vida cotidiana de un pueblo por sentirse de rodillas ante las bandas criminales que pretenden establecerse en el distrito de Antón.









