Un total de 276 teléfonos celulares, 947 tarjetas SIM, 319 envoltorios con presunta sustancia ilícita y 100 galones de chicha fermentada fueron decomisados durante una requisa realizada en el Centro Penitenciario de Chiriquí, como parte de la Operación Cerrojo.
Durante la intervención también se ubicaron 258 cargadores para celulares, 438 abanicos, 185 unidades de tabaco, 31 pesas digitales y diversas herramientas y equipos cuyo ingreso está prohibido dentro de los centros penitenciarios.
Además 273 platinas, 98 radios, 12 máquinas para cortar cabello, 10 memorias USB, 44 cables USB y 36 dispositivos para conexión WiFi, entre otros objetos.
La requisa se desarrolló con el objetivo de reforzar la seguridad y el control dentro del penal, además de detectar elementos que puedan ser utilizados para actividades ilícitas o que representen riesgos para la población penitenciaria y el personal encargado de la custodia.
La acción formó parte de la Operación Cerrojo, estrategia que se ejecuta en distintos centros penitenciarios del país para fortalecer el orden y reducir la presencia de artículos prohibidos dentro de las cárceles.
La coordinación general estuvo a cargo de la Subdirección General del Servicio Nacional de Fronteras (Senafront), mientras que la dirección operativa de la intervención fue asumida por la Policía Nacional.









