Los gabinetes psicopedagógicos del Ministerio de Educación (Meduca) en la región de Veraguas mantienen una intensa labor ante un ligero incremento de casos de violencia entre estudiantes registrados en diversos centros educativos de la provincia.
Estos hechos, que han salido a la luz en las últimas semanas, no solo han captado la atención de las autoridades educativas, sino también de la comunidad en general y la opinión pública, generando preocupación por la seguridad y el bienestar de la población estudiantil.
De acuerdo con un informe reciente presentado por la profesora María Pimentel, de la Dirección Regional de Educación en Veraguas, actualmente solo existen 16 gabinetes psicopedagógicos para atender toda la provincia, lo que deja a la mayoría de los planteles sin acceso inmediato a este tipo de apoyo especializado en situaciones de crisis.
Entre los casos más relevantes que han requerido intervención se mencionan incidentes ocurridos en el colegio José Santos Puga (2025), en el distrito de Mariato, así como en el colegio de La Peña de Santiago (2026) a pocas semanas del inicio de las clases, supuestamente otros han sido manejados con discreción por las autoridades.
La cobertura de estos gabinetes ha puesto en evidencia la necesidad de fortalecer los servicios psicosociales dentro del sistema educativo. Diversos sectores de la sociedad han manifestado que cada centro escolar debería contar con su propio gabinete psicopedagógico, en igual forma en áreas de difícil acceso y en la comarca Ngäbe Buglé, donde las condiciones sociales también merecen la atención especializada de este tipo cuando se dan problemas.
Por su parte, la licenciada Daysi Núñez, enlace regional de los gabinetes psicopedagógicos en Veraguas, hizo un llamado a los padres de familia a involucrarse activamente en la formación y conducta de sus hijos, tanto en el hogar como en los centros educativos.
Núñez destacó la importancia de que los acudientes atiendan los llamados de las autoridades escolares cuando se presentan situaciones con los estudiantes, señalando que un alto porcentaje no acuden y en muchos casos se percibe desinterés o descuido en el cumplimiento de sus responsabilidades parentales.
Las autoridades educativas reiteraron que, aunque se mantienen trabajando en la atención de los casos, es fundamental el apoyo conjunto entre familia, escuela y comunidad para prevenir y reducir los episodios de violencia estudiantil en la provincia.









