Panamá no volverá a subsidiar el combustible, incluso si una escalada del conflicto en Medio Oriente provoca un aumento significativo en los precios internacionales del petróleo. Así lo dejó claro el mandatario José Raúl Mulino durante su conferencia semanal.
El jefe del Ejecutivo afirmó que el Estado no tiene margen de maniobra para intervenir nuevamente en el costo de los hidrocarburos y señaló que el país deberá ajustarse a las fluctuaciones de la oferta y la demanda en el mercado global.
Según explicó, la experiencia previa con estos subsidios dejó un impacto considerable en las finanzas públicas, lo que complica el manejo del presupuesto nacional.









