El auditorio del colegio José Guardia Vega, en la ciudad de Colón, fue el escenario donde estudiantes, acudientes, docentes, directivos del plantel y representantes de la Dirección Regional del Ministerio de Educación (Meduca) se reunieron para conocer las medidas de seguridad que se aplicarán tras los recientes casos de violencia ocurridos dentro del centro educativo.
La semana pasada se registraron dos incidentes en los que dos estudiantes fueron agredidos con armas blancas por sus propios compañeros. Debido a estos hechos, la Fiscalía de Niñez y Adolescencia, con el apoyo de los organismos de inteligencia policial, mantiene abiertas las investigaciones.
El caso más reciente ocurrió en presencia de la ministra de Educación, Lucy Molinar, cuando un estudiante atacó a otro utilizando una tijera, provocándole heridas en la espalda y el cuello.
Rosa Martínez, directora regional del Meduca en Colón, informó que se convocó a la comunidad educativa para realizar un conversatorio sobre la situación de violencia que se está viviendo dentro del plantel.
Indicó que durante la reunión se dieron a conocer las estrategias que implementará el colegio en conjunto con la Policía de Niñez y Adolescencia para reducir este tipo de situaciones.
Asimismo, detalló que se reforzarán los programas dirigidos a los estudiantes para promover la práctica de valores y se hizo un llamado a los padres de familia para que estén más atentos a sus hijos, conversen con ellos y observen posibles cambios de conducta o actitudes que puedan representar señales de alerta.
Martínez comentó que muchos de los detonantes de la violencia que se presentan en los centros educativos tienen su origen en los hogares y los barrios, y posteriormente se trasladan al entorno escolar.
En cuanto a los estudiantes involucrados en los dos incidentes violentos, explicó que, debido a que hubo personas heridas, los casos pasaron a manos de las autoridades competentes, específicamente de la Fiscalía de Niñez y Adolescencia, que adelanta las investigaciones correspondientes.
También señaló que el colegio cuenta con un sistema de detección de metales; sin embargo, los estudiantes buscan la manera de introducir armas blancas al plantel.
Por su parte, Zuliza Lander, acudiente de una estudiante del colegio, consideró que la reunión no arrojó resultados concretos, ya que, según explicó, únicamente se les informó que el problema se origina en los hogares y que los estudiantes deben llegar al centro educativo con una conducta adecuada desde sus casas.









