Miles de peregrinos que acudirán el próximo 21 de octubre a venerar al Cristo Negro de Portobelo deberán hacerlo desde el exterior de la Iglesia San Felipe, debido a los trabajos de restauración que se ejecutan en el histórico templo.
Las obras de restauración integral de la Iglesia San Felipe, la Capilla San Juan de Dios y su entorno obligarán a implementar una logística especial para el desarrollo de la tradicional festividad religiosa.
El alto comisionado encargado del proyecto de restauración, Ricardo Gago, informó que las misas se celebrarán al aire libre para garantizar la participación de los miles de devotos que llegarán a Portobelo.
Por su parte, la Autoridad de Turismo de Panamá (ATP) explicó que, durante los primeros días, las eucaristías se realizarán en el gazebo del pueblo y posteriormente serán trasladadas a una tarima instalada en la plaza, procurando mantener despejado el recorrido tradicional de la procesión.

Aunque las labores de restauración mantienen intervenidas varias áreas de la iglesia, se habilitará un espacio dentro del templo para colocar la imagen del Cristo Negro.
El acceso al interior será restringido por motivos de seguridad; sin embargo, la imagen permanecerá visible para los peregrinos que visiten el distrito. Asimismo, la colocación del Nazareno en el anda se realizará respetando la tradición, aunque algunas etapas del proceso tendrán acceso limitado.
Las autoridades estiman que entre 80 mil y 120 mil personas acudirán este año a Portobelo para participar en las actividades religiosas dedicadas al Cristo Negro.









