El huracán Matthew partió, pero además del desastre que desencadenó traerá otros poco a poco esta semana, ya que los ríos en todo el este de Carolina del Norte están subiendo a niveles no vistos desde que diluvios similares inundaron miles de casas y negocios tras el paso del huracán Floyd en 1999.
Los planificadores de emergencias están recurriendo a modelos a fin de tratar de determinar exactamente qué tan alto pueden llegar los ríos y qué construcciones quedarán inundadas con días de antelación. Sin embargo, esos modelos no pueden predecir si las presas y los diques soportarán más de un pie de lluvia en algunos lugares.
Al menos uno ya reventó en Lumberton durante la noche, poniendo en riesgo a unas 1,500 personas. La mayoría de ellas tenían el agua hasta la rodilla, pero había gente en los techos de sus casas, esperando botes o helicópteros, dijo el gobernador de Carolina del Norte Pat McCrory.
Miles de personas se encontraron de pronto atrapados en sus propios automóviles y casas durante las lluvias torrenciales. La Guardia Costera usó helicópteros para rescatar a algunas de ellas, varadas en tejados.
Los rescatistas recurrieron también a vehículos militares para alcanzar a otros residentes, como una mujer que se aferró a un árbol durante tres horas después de que su coche fue arrastrado por las crecidas.
El huracán mató a más de 500 personas en Haití y al menos 20 en Estados Unidos, la mitad de ellas en Carolina del Norte. La mayoría fueron arrastradas por las aguas.
El gobernador McCrory dijo que las autoridades buscaban a cinco personas y que se teme que puedan encontrar más víctimas. "El huracán Matthew está fuera del mapa pero sigue con nosotros", dijo McCrory.
Princeville, un pueblo de 2,000 residentes que fue cubierto por las aguas del río Tar durante el paso de Floyd hace 17 años, fue evacuado.
- Desconocen si los diques soportarán las constantes lluvias.
- Varios poblados han sido desalojados por la crecida de ríos.
500
son los muertos que dejó Matthew a su paso por territorio haitiano.
20
personas perdieron la vida en Estados Unidos por causas del fenómeno.









