Malala Yousafzai, premio Nobel de la paz 2014, pidió a los líderes de todo el mundo y en especial a los nigerianos que hagan más esfuerzos para liberar a las escolares secuestradas el pasado abril por los islamistas de Boko Haram.
En un mensaje en su página web cuando se cumplen 300 días del secuestro en Chibok (Nigeria), Malala, de 17 años y que promueve la educación infantil, critica la pobre respuesta al suceso y señala que la reacción hubiera sido diferente si las niñas hubieran tenido padres influyentes.
Si estas niñas fueran hijas de padres influyentes política o económicamente, mucho más se habría hecho para liberarlas, razona la joven pakistaní, que, tras haber sido víctima de los talibanes en su país, reside en el Reino Unido.









