Cerca de 400,000 empleados públicos de República Dominicana recorrieron el país y distribuyeron pesticidas y material informativo para tratar de desacelerar la rápida propagación de la fiebre chikungunya, que ha afectado a más de 38,000 personas en dos meses.
El operativo masivo tiene como meta que los trabajadores de las instituciones públicas, divididos en grupos de tres, visiten cada casa, especialmente en barrios populares y en zonas rurales, para orientar a la población sobre la enfermedad, colocar pesticidas en los depósitos de agua de las viviendas y eliminar los envases que puedan convertirse en criaderos de mosquitos.
Este tipo de enfermedades se pueden evitar con solo limpiar los patios y el entorno de las viviendas, recordó la representante de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Lilian Reneau-Vernon, quien con el ministro de Salud, Alfredo Hidalgo, participó en la jornada.
Hidalgo y el ministro de Educación, Carlos Amarante, encabezaron por la mañana algunas brigadas que salieron desde las sedes centrales de esas oficinas para visitar los barrios populares de Santo Domingo. El mosquito se reproduce en envases de agua, como floreros y latas.









