- Francisco pidió por las personas que se hayan en fosas comunes y por los cristianos muertos.
El papa Francisco recordó a las víctimas de la guerra y de la violencia, a los asesinados por ser cristianos y a los que sacrificaron sus vidas para servir a los demás durante el discurso pronunciado en la Plaza de San Pedro, en el Vaticano, la jornada posterior al Día de Todos los Santos.
Recordemos a las víctimas de la guerra y de la violencia, a todos aquellos niños que han muerto por el hambre y la pobreza, a los que yacen en fosas comunes, a nuestros hermanos y hermanas fallecidos por ser cristianos y a aquellos que sacrificaron sus vidas para servir a los demás, dijo el pontífice argentino.
Durante su alocución anterior al rezo del ángelus dominical, Jorge Bergoglio insistió en que la muerte no es la última palabra de la suerte humana, sino que la meta última de la vida es el paraíso.
El cementerio es, como la misma palabra indica, el lugar para descansar, en espera de despertar. El propio Jesús dijo que la muerte del cuerpo es como un sueño del que Él nos despierta.
Esta tarde, a las 12:00 p.m., el papa rezó por los difuntos, en privado, en las grutas de la basílica de San Pedro, en el Vaticano, donde fueron enterrados pontífices como Juan Pablo I, Pablo VI, Pío XII, Pío XI o Benedicto XV, entre otros.









