Acciones permanentes de manejo ambiental, que desarrollan los guardaparques del Parque Nacional Camino de Cruces se realizaron diversas actividades encaminadas a la protección, conservación y vigilancia del área protegida.
Entre las labores realizadas se incluyeron patrullajes de fiscalización, control y vigilancia en sectores como la vía Centenario, río Caimitillo y bancos de arena utilizados para el desove de la iguana verde, especie actualmente en período reproductivo y una de las más amenazadas debido a la caza ilegal, lo que impacta negativamente el equilibrio biológico del bosque.
Muchos cazadores furtivos provenientes del corregimiento de Santa Rosa en la provincia de Colón cruzan el río Chagres y se internan en las montañas para cazar animales como ñeques, venados, conejos, iguanas y otras especies protegidas.
Estos animales luego lo utilizan para consumo personal y para venderla a negocios que se ofrecen platillos con animales de la selva a sus comensales.
Los patrullajes continuos constituyen una herramienta clave para la protección de las áreas protegidas, en concordancia con el marco legal vigente, que incluye la Ley 41 de 1998, Ley General de Ambiente de la República de Panamá, y la Ley No. 30 de 1992, que establece el Parque Nacional Camino de Cruces.
Las jornadas incluyeron recorridos vehiculares por las principales vías que rodean el área protegida, como la Autopista Panamá–Colón, vía Centenario, servidumbre de la ACP, Ciudad de la Salud, camino Chivo Chivo y vía Omar Torrijos, así como patrullajes estacionarios con el objetivo de observar, escuchar y evidenciar posibles actividades ilegales dentro del parque.









