Habitantes en Los Boquerones de Santiago en el corregimiento Carlos Santana, salieron a la vía Interamericana para protestar por los fuertes olores, moscas, mosquitos, gusanos y gallinazos que, según denuncian, estarían relacionados con las operaciones de una empresa dedicada al tratamiento y preservación de cueros de reses sacrificadas.
Los moradores aseguran que la situación ya no se aguanta y que la pestilencia invade sus viviendas, afectando la calidad de vida de numerosas familias de la comunidad.
Sergio Cruz, Leonel González, el representante de corregimiento, Leydi Cruz y Edilsa Tejedor, entre otros residentes, denunciaron ante este medio que han acudido a las instituciones correspondientes en busca de respuestas y que incluso presentaron una denuncia ante el Ministerio Público y otras instancias, ante el temor de que las condiciones denunciadas puedan representar un riesgo para la salud.
Los manifestantes también cuestionaron la actitud que, según ellos, mantienen los propietarios de la empresa frente a las constantes quejas de la comunidad.
¡Y viene el tranque!
Los residentes advirtieron que, si el problema continúa sin una solución, el próximo lunes podrían pasar de la protesta a la acción y cerrar los cuatro carriles de la vía Interamericana, una de las principales carreteras internacionales del país.
La amenaza mantiene la atención sobre un conflicto que podría provocar una fuerte afectación al tránsito entre Santiago y otros puntos del país.
Autoridades llegan al área
Tras la denuncia, funcionarios del Ministerio de Ambiente (Mi Ambiente), Ministerio de Salud (Minsa), Policía Nacional y Ministerio Público acudieron al lugar para evaluar las condiciones en que se desarrolla la actividad de la empresa y verificar las denuncias formuladas por los moradores.
Los residentes esperan que las autoridades determinen si el establecimiento cumple con las normas sanitarias y ambientales y que, de existir irregularidades, se adopten las medidas correspondientes.
Mientras tanto, en Los Boquerones el malestar crece y los vecinos aseguran que no están dispuestos a seguir respirando malos olores ni conviviendo con plagas.
La advertencia está lanzada: si no hay solución, el lunes podrían trancar la Panamericana.









